Equilibra las vibraciones de todas las personas que comparten el mismo techo. Neutraliza los roces de convivencia y las energías de irritabilidad que causan tensión constante en la casa.
Beneficios: Hogar tranquilo, comunicación fluida entre todos los miembros y un ambiente de paz.
Cuándo realizarlo: Cuando hay constantes discusiones familiares, los hijos están rebeldes o el ambiente se siente "eléctrico" y pesado apenas entras a la casa.
